Mi nombre es Laura, soy estudiante del Instituto Superior de Formacion Docente Nº19 de la ciudad de Mar del Plata, donde me encuentro estudiando Profesorado de Educacion Primaria.
Entre las distintas materias que tiene la carrera, soy alumna de Educación y Nuevas Tecnologías. Es así que nace este Blog, cuyo fin será publicar todo aquello que vamos abordando en dicha cátedra, como otras cuestiones de interés.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Este artículo, si bien hace referencia a los adultos como padres y no como docentes, me pareció que abordaba ciertas cuestiones importantes para tener en cuenta. Por un lado, cuestiona la idea de la "vida digital" como algo negativo, por otro, pone un fuerte énfasis en el papel de los adultos como mediadores entre los más jóvenes y las nuevas tecnologías.

¿Qué hacer ante la vida digital de nuestros hijos ?

padre_nina1. Calmarse. La “vida digital” es una cosa positiva en sí misma, por el potencial que ofrece en cuanto a herramientas de trabajo, comunicación y conocimiento. Efectivamente, entraña sus riesgos, pero ahí es donde no debemos olvidar que, incluso en el mundo digital, seguimos siendo padres, y hay que hacer extensivas nuestras habilidades educacionales a este nuevo mundo: enseñar a nuestros hijos a ser ciudadanos responsables, y enseñarles a valerse por sí mismos.

2. Aprender sobre ello. Aquello que desconocemos absolutamente se presta a ser objeto de rechazo y motivo de alarma.

Conocer el “mundo digital” en el que se mueven nuestros niños y adolescentes (que, como bien señala la especialista, es “mundo digital” para nosotros, pero simplemente “mundo” para ellos) es imprescindible para seguir llevando a cabo nuestra tarea educacional, fundamentalmente para mantener la comunicación. Se nos aconseja, además, dejar que sean nuestros propios hijos quienes nos introduzcan en “su” mundo: que nos den una vuelta por las tan temidas “redes sociales”, que nos enseñen sus blogs, que aprendamos a mandar un email o enviar fotos e incluso comunicarnos con familiares a través de Skype…Todas estas son acciones perfectamente cotidianas en la “vida digital” de nuestros hijos, y pueden ayudarnos a conocer y valorar la utilidad de las herramientas digitales, a perderles el miedo, de manera que ellos sientan que “acogemos” su mundo de manera positiva.

3. Encontrar el equilibrio. “Seguir siendo padres” en tiempos digitales implica poner límites también a un mundo de conectividad constante y ubicua: enseñar a nuestros hijos que existe la posibilidad de “no responder” a los permanentes estímulos del mundo digital (mensajes de texto, chats, redes sociales, etc.), a repartir el tiempo entre distintas actividades que no tienen por qué incluir medios digitales, y poner límites en cuanto al momento y el lugar en que pueden utilizarse los dispositivos.

4. Proporcionar alternativas. El equilibrio, por supuesto, solo puede darse cuando existen alternativas al mundo digital. Animarles a avanzar en otras habilidades, organizar actividades alejadas de la pantalla y compartir tiempo con ellos.

5. Ser padres. Por último, algo que ya se avanzaba en el inicio: el “mundo digital” sigue siendo “mundo”, y la labor de padres consiste en preparar a los hijos para ser felices en ese mundo, sea el que sea. Enseñarles a ser responsables, a protegerse a sí mismos, al fin y al cabo, transmitirles nuestra sabiduría y valores, sigue siendo útil y fundamental en su “vida digital”.


Fuente: http://aprenderapensar.net/2009/07/03/consejos-de-sentido-comun-para-los-padres-de-la-generacion-digital/

Los alumnos de la generación digital

En las aulas escolares se sientan hoy las primeras generaciones que han crecido con el mando a distancia y el ratón en la mano. Fernando García Fernández, profesor de Bachillerato, señala en "Nuestro Tiempo" (marzo 2005) algunas características de esos alumnos, a los que no se puede enseñar como a los de antes.
Aunque todavía no podemos predecir las modificaciones cognitivas que va a suponer el paso de una cultura basada en la escritura a una cultura multimedia, sí empiezan a apreciarse algunas diferencias entre nuestra generación y la siguiente, entre nosotros y nuestros alumnos e hijos. (...) Deberíamos empezar a tenerlas en cuenta en el diseño de situaciones de enseñanza-aprendizaje. Voy a mencionar algunas de estas diferencias especialmente relevantes.

1. Velocidad. La generación digital tiene mucha experiencia en procesar información rápidamente, la cantidad de información y de canales que se recibe es muy superior, la selección de un enlace responde a un impulso muy rápido que no siempre ha sido pensado ni implica una reflexión posterior.

2. Mayor procesamiento en paralelo. Atención más diversificada, es cada vez más frecuente realizar varias tareas a la vez (verbigracia, escuchar música mientras hacen los deberes escolares o estudian).

3. El texto ilustra la imagen. Durante muchos años, la imagen y los gráficos se han utilizado para acompañar e ilustrar al texto. En este momento, el papel del texto en los medios tecnológicos es frecuentemente elucidar algo que primero ha sido experimentado como imagen. Un buen ejemplo podrían ser los "emoticonos", esa serie de caracteres que intentan expresar alguna emoción en los textos ;-).

4. Ruptura de la linealidad en el acceso a la información. La generación digital es la primera que ha experimentado un acceso no lineal a las fuentes de aprendizaje. Las TIC [tecnologías de la información y de la comunicación] han hecho crecer a los niños y los jóvenes en una forma de organización de la información totalmente diferente a la utilizada en la escritura convencional. Los libros les resultan a ellos tan extraños como los hipertextos a nosotros.

5. Conectividad. La generación digital está creciendo en un mundo conectado sincrónica y asincrónicamente. Por este motivo, esta nueva generación tiende a pensar de forma diferente cuando se enfrenta a un problema: cualquier persona en cualquier lugar del mundo puede resolvérselo, con la única condición "a priori" de que esté conectada a Internet.

6. Acción constante. Raramente leen un manual. El "software" les enseña cómo utilizarse. Ante cualquier dificultad, se prefiere la pregunta directa al profesor o compañeros que la consulta de un manual.

7. Recompensa inmediata. Un importante reto para los educadores de esta generación de jóvenes seres humanos es entender la gran importancia que tiene la recompensa inmediata para ellos, y encontrar formas de ofrecer recompensas significativas inmediatas en vez de aconsejar cosas que serán recompensadas a largo término. El estudiante quiere saber para qué le sirve lo que va a realizar en el mismo instante en el que se le propone, pero no necesariamente en un sentido utilitario sino también en la dimensión de encontrar inmediatamente el contexto conceptual al que se refiere la tarea encomendada. Dicho de otra manera, necesitan trabajar con tareas auténticas.

Los expertos mencionan algunas peculiaridades más (...), pero juzgo que con estas siete (...) queda patente que (...) nuestros alumnos son, en bastantes aspectos de su psicología, radicalmente distintos a nosotros

Datos personales

Mi foto
Domingo MéndezCieza, Murcia, Spain.
Soy maestro de matemáticas y Naturaleza en el Colegio Jaime Balmes de Cieza (Murcia).Estoy convencido que el uso de las T.I.C. en la escuela está produciendo un cambio en la propia esencia de esta y que bien orientado nos debe de llevar a una mejora de la calidad de la educación en general y de la atención a los alumnos con necesidades educativas especiales en particular.
Fuente: http://domingomendez.blogspot.com/2005/06/los-alumnos-de-la-generacin-digital.html

lunes, 28 de septiembre de 2009

12 puntos sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

Acá dejo una breve síntesis que evacúa las dudas que muchos tenemos al respecto de esta nueva ley, tan resistida por algunos. Y aunque no soy simpatizante de este diario, me pareció sencilla e interesante.

Los canales cambiaran de manos

Las 12 claves sobre cómo la Ley de Medios cambiará la vida de los consumidores

De aprobarse el proyecto oficial de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, deberá verse en las pantallas una mayor cantidad de espacios de producción nacional y locales. No se garantiza su calidad. Las radios que emiten en cadena no podrán repetir su programación en sus filiales en más de ocho horas por día. De no mediar conflictos, los cables cambiarán de dueños, pero los abonados no se quedarán sin servicio. Dudan que el abono sea más barato.

Por Rodolfo Barros

Detrás de la pantalla. Las emisoras locales deberán dar más espacio a los programas que se realicen en sus zonas de influencia.

De aprobarse el proyecto oficial de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) los argentinos verán cambios importantes en las pantallas de la TV y en las radios, como una mayor cantidad de programación local que la que hoy existe en cadenas de cable, entre otras.

Este informe se elaboró en base a las modificaciones que el proyecto sufrió antes de ser tratado en Diputados, ya que hasta el momento no se conocen fehacientemente las modificaciones que sufrió en el recinto al lograr su media sanción. También en la consulta a expertos que prefirieron permanecer en el anonimato por diversas razones. El titular del Comfer, Gabriel Mariotto, que afirma ser defensor de la libertad de prensa y pluralidad de voces no respondió ninguna de las consultas que este medio le hizo llegar por teléfono y vía mail. Tampoco el departamento de prensa del organismo.

1 ¿Desaparecerán TN y otras señales de noticias?

No necesariamente. TN pertenece al Grupo Clarín, que además es dueño de la red de cable Cablevisión. El proyecto de LSCA establece que los dueños de cables no pueden tener señales nacionales como TN, porque sus competidores podrían tener problemas para entrar en la grilla de programación. De esta forma, TN debería ser vendida a una empresa que genere señales y no sea dueña de cables. Por otra parte, el proyecto oficial establece que cada cable debe tener una señal local que cubra su zona. Si Clarín no quiere desprenderse de TN, puede convertirlo en una señal local que se distribuya en su propio cable.

2 Si soy escucha de una radio como Cadena 3 ¿Podré seguir escuchándola en Buenos Aires?

Cadena 3 es una empresa que tiene 19 licencias como radiodifusor. El proyecto oficial dice que debe limitarse a 10. A su vez, el proyecto impide que una radio que emite, por ejemplo, desde Córdoba, repita en todas sus estaciones afiliadas toda la programación. Le pone un límite de 30%; es decir, puede reproducir ocho horas por día de su programación total. Pero si la radio tiene más de “dos cabezales” de emisión, por ejemplo Córdoba y Buenos Aires, podrá emitir más horas en dúplex. Para este caso, el límite dependerá de cómo se reglamente la ley.

3¿Podré ver programas nacionales de mejor calidad?

El proyecto oficial destina el 10% de lo que se recauda en concepto de tasas a los licenciatarios de servicios de audiovisuales para “proyectos especiales de comunicación y apoyo a medios de fomento”, más otro 40% al Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales. Estos dos ítems pueden entonces contar con $ 200 millones al año para desarrollar nuevos programas, de acuerdo a lo que estima el Comfer.

No todo ese dinero será destinado a la creación de programas y películas, ya que una parte será para, por ejemplo, equipamiento. A su vez, el proyecto LSCA establece cuotas mínimas de programación nacional, tanto de películas en la televisión, como de música en las radios.

4 ¿Cómo harán para que, cuando los canales quieran cumplir con la cuota de producción nacional y/o local, la pantalla no se replete de programas de sorteos en los que sólo hay una conductora que cuentas chistes malos y hace payasadas?

El proyecto de LSCA no contempla casos como éste ni establece pautas de calidad.

5 ¿Cuando Cablevisión deba achicarse para no pasar el 35% de los abonados totales, quién me dará el servicio de cable?

Los especialistas acuerdan que, de no mediar conflictos, es probable que los abonados se enteren que el dueño del cable que tienen es otro, cuando se realice el cambio de marca. Lo que ocurrirá es que Cablevisión venderá a un nuevo operador sus activos en algunas localidades, y no habrá interrupción del servicio, ya que el comprador usará el mismo cable.

6 ¿Cuando Clarín deba vender Canal 13 para quedarse con Cablevisión, cómo se asegurará que el nuevo dueño no despida a los periodistas que me gusta ver en esa señal de cable?

No hay seguridad más allá de la ley que rige la actividad laboral de los periodistas. Algunos especialistas estiman que una señal de noticias, como TN, tiene valor precisamente por los periodistas que tiene y la estructura con la que cuenta para cubrir los hechos, como móviles, cámaras, etc. Desde este punto de vista, despedirlos sería reducir el valor de la señal por el que los anunciantes quieren tener presencia.

7 Cuando dividan el espectro en tres, ¿sacarán radios o canales privados para hacer lugar a las de las organizaciones sin fines de lucro y el Estado?

No, porque lo que el proyecto habla es de las futuras licencias. Lo que sí ocurrirá es que cada vez que queden frecuencias libres, porque las otras van caducando su licencia, primero las obtendrán las organizaciones sin fines de lucro o el Estado, hasta que llenen su cupo.

8 ¿Bajará el abono de la televisión por cable o satelital?

La mayoría de los especialistas concuerda en que no habrá modificaciones sustanciales del precio, porque los nuevos jugadores del mercado sustituirán a otros, salvo en zonas muy chicas, como las que cubren las cooperativas telefónicas. El viernes, el titular de una de las federaciones que las nuclea aseguró que algunos de sus asociados estudian brindar servicios de televisión paga, a un precio un 40% inferior al que ofrecen los cables más grandes. Pero no dio detalles de qué cantidad y calidad de señales emitirán.

9 ¿El Gobierno controlará los contenidos de la programación?

Lo hará a través de una autoridad de aplicación que reemplazará al actual Comfer y que, de no haber modificaciones, será controlada por el partido oficial y dependerá de la Sercetaría de Medios. Su intervención en los contenidos se limita a medir los porcentajes a cumplir, por parte de las radios y los canales de televisión, de producciones nacionales y locales durante la programación. Al momento de dar una renovación o una nueva licencia, la autoridad establecerá su “comportamiento” anterior respecto de los compromisos asumidos y el respeto de estos porcentajes. En casos como los de emisión de programas con mensajes discriminatorios, la autoridad le pedirá al INADI una mediación con el emisor, pero no establece sanciones.

10 ¿Es cierto que el aire de los canales y las radios se llenará de programas de gremios y organizaciones no gubernamentales?

Todo depende del dinero con que cuenten. Ya sea por recursos propios o mediantes la publiciad oficial y/o privada, los gremios podrán acceder a tener radios y canales propios. A los más grandes y con más recursos les resultará más fácil crear y mantener una programación. Lo mismo ocurre por ejemplo en el caso de las universidades. La primera radio universitaria del mundo es Radio Universidad Nacional de La Plata, pero su AM no se puede escuchar más allá del centro de esa ciudad, precisamente por su crónica falta de recursos.

11 ¿Es cierto que grandes grupos como Clarín pueden quebrar si se aprueba la ley?

No es probable. Clarín deberá desprenderse de unos 700 mil abonados de Cablevisión para cumplir con la cuota máxima de 35% de los abonados de todo el país. También de Canal 13 si se queda con el cable, además de sus señales de TV paga. El Grupo Clarín reducirá su tamaño respecto de lo que es hoy pero al vender sus activos, ganará liquidez. Se estima en el mercado que los abonados de cable de los que deberá desprenderse tienen un precio de US$ 500 millones. Sin embargo, los empresarios de medios temen que sus activos se devalúen cuando sean sometidos al proceso de desinversión que propone el proyecto oficial. Desde la Asociación Radiodifusoras Privadas Argentinas, proponen que el proyecto incluya una compensación por ello.

12 ¿Cómo se controlará que la ley se cumpla?

La autoridad de aplicación tendrá ese rol. También tendrán su palabra la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia y la Comisión Nacional de Comunicaciones.

Fuente: http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0402/articulo.php?art=17013&ed=0402

martes, 22 de septiembre de 2009

Respecto a la Nueva Ley de Medios, o Ley de Radiodifusión

Liberar la comunicación

Por Adriana Puiggrós *

A esta altura de los cambios tecnológicos, demográficos y sociales es difícil seguir sosteniendo que la educación de las elites servirá para volcar cultura al conjunto, especialmente cuando una de las condiciones de reproducción de aquellos grupos privilegiados es concentrar la información y la comunicación.

Son muchos los aspectos de la educación en los cuales interviene negativamente la falta de acceso pleno a los medios por parte de las mayorías. En primer lugar, se trata de la baja calidad de las emisiones que cotidianamente llegan a todos, del efecto adverso a la adquisición de una buena cultura que producen en todos los hogares, instaladas como ventana a la realidad. La televisión y la radio siempre realizan un trabajo educativo; puede ser de buena calidad, a la vez que entretenido, o puede ser nocivo sirviendo a limitados intereses particulares. La programación del Canal Encuentro valoriza el papel educativo del Estado y realmente por el interés que despierta podría motivar inversiones privadas en televisión educativa, cuando se apruebe una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El descontrol ético y legal de muchos medios crea situaciones profundamente negativas para la educación y deja convertidos en consumidores indefensos a quienes podrían enriquecerse culturalmente. El ingreso de nuevos sujetos privados sin fines de lucro y el ensanchamiento del sector público en el espacio de información y comunicación multiplica las posibilidades de que voces educadoras lanzadas al espacio mediático lo hagan con contenidos y estética transmisoras de una buena cultura.

En segundo lugar, es necesario seguir avanzando en la provisión de una computadora por chico, como está haciendo el Ministerio de Educación en las escuelas técnicas públicas, al igual que varios países latinoamericanos, pero ese esfuerzo puede resultar limitado, a menos que se dicten normas que garanticen la democratización y federalización del acceso a los servicios audiovisuales, la pluralidad de los prestadores y el acceso equitativo a todas las plataformas disponibles. Sólo así habrá posibilidades de disponer positivamente de los medios de información y comunicación en la educación formal.

En tercer lugar, debe tenerse en claro que en la actualidad no hay posibilidades de dar respuesta al derecho a la educación de millones de personas de todas las edades sin la incorporación de los servicios de comunicación audiovisual a la enseñanza. Es equivocado considerar que la mera extensión de las nuevas tecnologías mejora la calidad de la educación, dado el complejo de factores que intervienen en ese proceso, pero es indudable que los medios de información y comunicación pueden instalarse convalidando vínculos educativos autoritarios que siempre contienen la peligrosa tendencia de concentrarse, o bien pueden multiplicar los educadores, dar la palabra a los alumnos, poner en el espacio mediático a las instituciones educativas, generando nuevas formas de organización del trabajo pedagógico.

La Ley de Educación Nacional, Ley de Protección Integral de los Derechos de los niños/as y adolescentes, así como la Ley de Educación de la provincia de Buenos Aires fijan horizontes en materia de derechos de los sujetos de la educación, es decir alumnos y docentes. Pero en su implementación y cumplimiento intervienen muchos factores. En tal sentido, los objetivos fijados en esas leyes y en el marco de los tratados internacionales con rango constitucional encuentran en el proyecto Ley de Servicios Audiovisuales, que está en discusión en la Cámara de Diputados, una extraordinaria herramienta para facilitar el cumplimiento de aquellos derechos. Por eso, derogar la ley de la dictadura y dictar una ley democrática es indispensable para avanzar hacia una educación dialógica y emancipadora.

* Diputada de la Nación, Frente para la Victoria.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/131460-42342-2009-09-09.html


viernes, 18 de septiembre de 2009

A modo de reflexión.

En el marco de lo abordado la última clase del 17 de septiembre, me pareció interesante subir esta nota del diario Página/12 del día 10 de agosto de 2009. Lo relevante del artículo al respecto, es que hace referencia a la desigualdad de acceso a las nuevas tecnologías que existe entre los jóvenes de distintos grupos sociales. Y con esto, me propongo cuestionarnos cuál debe ser el papel jugado por los educadores. Debemos pensar la escuela como un lugar que posibilite la inclusión, que no acreciente la brecha existente entre aquellos que pueden acceder y no, que brinde igualdad de posibilidades a todos y todas, y sobretodo, que no sea reproductora de las desigualdades sociales, de género y clase.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-129724-2009-08-10.html


SOCIEDAD › LOS OBSTÁCULOS PARA ESTUDIAR Y DESARROLLARSE

El karma de ser joven y pobre

Una encuesta sobre jóvenes de entre 18 y 29 años revela una profunda brecha entre los más pobres y los más ricos. Además, señala fuertes diferencias de oportunidades entre géneros.

Por Mariana Carbajal

Más del 80 por ciento de los y las jóvenes que abandonaron sus estudios y quedaron sin terminar la secundaria en el país pertenecen a los hogares más desfavorecidos de la población. En los sectores altos, ese porcentaje disminuye al 1 por ciento. A la hora de señalar tres obstáculos que deben enfrentar para estudiar y que son causa de la deserción escolar enumeran: la falta de dinero para transporte y otros gastos; la dificultad de conciliar el trabajo con el estudio, y el desinterés hacia la escuela. Los datos surgen de la Encuesta Nacional de Juventudes: visiones y desafíos en la Argentina de hoy –a la que tuvo acceso Página/12– un estudio que revela profundas brechas entre los jóvenes de familias pobres y aquellos que crecen en contextos económicamente más acomodados.

El desempleo, el momento en que se convierten en padres/madres, y el acceso a las nuevas tecnologías son algunos de los ejes que los distancian. “Lo que para unos es un momento espectacular de la vida, lleno de oportunidades, para otros es un camino oscuro que hay que atravesar con mucho dolor, con mucho cuidado. Y estos jóvenes, lamentablemente, no son pocos, sino que son la mayoría de los jóvenes en nuestro país”, señaló Alberto Croce, presidente de Fundación Ses, la ONG que coordinó el trabajo en la Argentina, que se replicó en Brasil, Paraguay, Chile, Uruguay y Bolivia, en el marco del proyecto regional Juventud Sudamericana, diálogos para la construcción de una democracia regional.

Para el estudio se encuestó a 1228 jóvenes de 18 a 29 años, entre agosto y noviembre de 2008. El relevamiento estuvo a cargo de la consultora Ibope Inteligencia.

Las desigualdades sociales que atraviesan al conjunto de la sociedad se presentan con más crudeza y profundidad entre los y las jóvenes, y afectan principalmente a aquellos de los sectores socioeconómicos más desfavorecidos, se advierte en las conclusiones del estudio. “La encuesta muestra de manera contundente que la mayoría de ellos no accede a derechos fundamentales como la educación, el trabajo digno, la decisión de tener hijos/as, o la posibilidad de participar en diferentes espacios de la vida pública y social”, concluye el trabajo.

El relevamiento comprobó que en los grupos de jóvenes más empobrecidos se tiene el primer hijo a edades más tempranas que en los sectores más favorecidos. En los sectores más vulnerables económicamente un tercio de los jóvenes que son padres tuvieron su primer hijo antes de los 20 años, en los sectores medios ese porcentaje se reduce a la mitad y apenas llega a un 4 por ciento en los estratos más ricos. Pero, además, hay profundas diferencias de género: la proporción de mujeres que tuvieron hijos antes de los 18 años es mucho mayor que el de los varones: 16 por ciento contra 3 por ciento, respectivamente (ver cuadros aparte).

El valor principal de este proyecto, señaló Croce, es conocer la situación de los jóvenes y las percepciones sobre sus derechos. También busca contribuir a la consolidación e institucionalización del “campo de la juventud” en el plano político y constituir una “agenda” de carácter regional en el tema jóvenes, explicó el consultor del Equipo de Juventud del BID, educador popular y maestro.

El estudio parte de la base de que 6 de cada 10 jóvenes forman parte de hogares de nivel socioeconómico bajo o muy bajo.

Otros hallazgos que revela la encuesta son:

- La desocupación de los/as jóvenes de sectores más bajos triplica la de sus pares de sectores altos. Es de casi un 12 por ciento para el primer grupo y un 4 por ciento en el último. A su vez, es más vulnerable la franja que tiene entre 18 y 24 años que sale a la búsqueda del primer trabajo.

- Por otra parte, los jóvenes de nivel socioeconómico bajo ingresan a edades más tempranas al mercado laboral que aquellos que pertenecen a otros sectores sociales. Mayormente, los y las que están en situación más favorecida comienzan a trabajar después de los 18 años (70 por ciento), mientras que los y las más pobres ingresan con menos de 17 años (65 por ciento): tres de cada 10 de ellos lo hace con menos de 15 años.

- En el grupo de 18 a 24 años, los jóvenes de sectores altos que nunca han trabajado son más del doble que aquellos que pertenecen a los sectores socioeconómicos más bajos. Más de la mitad de los/as jóvenes de sectores más bajos se encuentra trabajando, mientras que dentro de los jóvenes de los sectores altos lo hace menos del 40 por ciento.

La brecha digital refleja otra forma de desigualdad entre los y las jóvenes de distintos sectores sociales. Entre 7 y 8 de cada diez jóvenes de hogares más desfavorecidos no acceden a las nuevas tecnologías. En contrapartida, 9 de cada 10 de los que provienen de hogares de nivel socioeconómico alto usan computadora y acceden a Internet.

En el cuestionario, se les preguntó a los y las jóvenes, de entre varias opciones, cuál sería su prioridad si fueran elegidos presidente/a. La política social más demandada resultó la educación pública, gratuita y de calidad: un tercio de los encuestados se inclinó por elegirla. En segundo lugar, un cuarto de la población priorizaría “oportunidades de trabajo digno y creativo” de llegar a la primera magistratura. Los y las jóvenes destacaron tres obstáculos que deben enfrentar para estudiar y que son causa del abandono de la escolaridad: la falta de dinero para transporte y otros gastos; la dificultad de conciliar el trabajo con el estudio, y el desinterés hacia la escuela.